La forma en que se procesa y suministra el heno influye en su consumo, las pérdidas de alimento y la eficiencia del trabajo. El uso de moledoras de rollos permite preparar el material para su incorporación a las raciones y mejorar el manejo de las reservas forrajeras.
La producción de rollos constituye una herramienta habitual para conservar forraje y disponer de alimento durante períodos de menor oferta de pasturas. Sin embargo, el valor de esa reserva también depende de lo que ocurre después del almacenamiento.
Desde el traslado hasta el suministro, el heno atraviesa distintas operaciones que pueden generar pérdidas de material, incrementar los tiempos de trabajo o dificultar su aprovechamiento.
Una de las decisiones que enfrenta el productor es cómo procesar los rollos antes de incorporarlos a la alimentación, especialmente cuando se trabaja con raciones mezcladas o forrajes de distinta calidad.
Cuánto forraje puede perderse durante el suministro
Las pérdidas de heno dependen del sistema de distribución, la cantidad ofrecida, las condiciones del terreno y el comportamiento de los animales.
La Universidad de Missouri advierte que desenrollar o procesar rollos y dejarlos directamente sobre el suelo durante varios días puede ocasionar pérdidas del 40 % o superiores, principalmente por pisoteo y contaminación.
En cambio, cuando el alimento se suministra diariamente bajo las condiciones analizadas por esa institución, las pérdidas pueden situarse alrededor del 12 %.
Estas cifras corresponden a sistemas específicos de alimentación sobre el terreno. No representan el ahorro que puede conseguirse automáticamente al incorporar una moledora de rollos.
La diferencia demuestra cuánto influye la gestión del suministro sobre el aprovechamiento final de las reservas.
Qué aporta el procesamiento del heno
Los rollos contienen material fibroso compactado que debe desarmarse cuando se pretende incorporarlo a una ración mezclada.
La molienda o trituración permite reducir la longitud del forraje y facilitar su manipulación durante las siguientes etapas de preparación.
Esto adquiere importancia cuando se utilizan henos con tallos largos, materiales de diferente calidad o ingredientes que necesitan distribuirse de manera uniforme dentro del mixer.
El procesamiento también puede limitar la selección de las fracciones más apetecibles por parte de los animales, siempre que el alimento se incorpore y suministre adecuadamente.
La Universidad Estatal de Ohio señala que el picado o molido del heno puede reducir las pérdidas asociadas a la selección y el rechazo de tallos largos. También recomienda analizar el coste adicional de esa operación antes de incorporarla al sistema.
El tamaño de partícula sigue siendo determinante
Reducir la longitud del material fibroso facilita su incorporación a una mezcla, pero un procesamiento excesivo puede afectar la estructura física de la ración.
Los bovinos necesitan fibra físicamente efectiva para estimular la masticación, la rumia y la producción de saliva.
Si el forraje queda demasiado fino, puede disminuir su capacidad para cumplir estas funciones.
Por eso, el objetivo del procesamiento debe definirse según la especie y categoría animal, los demás ingredientes de la dieta y el tipo de mixer utilizado.
El tamaño final de las partículas debe evaluarse dentro de la ración completa y con el asesoramiento nutricional correspondiente.
Cuándo conviene incorporar una moledora de rollos
La utilidad de este equipo depende de cómo se organiza la alimentación dentro del establecimiento.
Puede resultar especialmente interesante cuando se presentan algunas de estas situaciones:
Se utilizan rollos como ingrediente habitual de la ración. El procesamiento previo permite preparar el material fibroso antes de incorporarlo al mixer.
Se trabaja con forrajes de distinta calidad. La reducción de tamaño puede facilitar su combinación dentro de una dieta formulada según las necesidades del rodeo.
El procesamiento ocupa demasiado tiempo de mezclado. Separar la preparación del rollo de la etapa de mezclado puede ayudar a organizar el trabajo, aunque el resultado depende de la capacidad y los tiempos efectivos de ambos equipos.
Se busca mejorar el control del suministro. El material procesado puede incorporarse a una ración dosificada y distribuida en comederos, donde resulta más sencillo controlar las cantidades ofrecidas y los rechazos.
Antes de decidir la compra, conviene calcular cuántos rollos se procesan por semana, cuánto tiempo demanda esa tarea y qué volumen de alimento necesita el establecimiento.
Cómo evaluar el costo de procesar los rollos
La inversión en una moledora debe analizarse junto con sus gastos de operación.
Para conocer el costo por tonelada procesada es necesario considerar el consumo de combustible, la mano de obra, el mantenimiento, la amortización y la capacidad efectiva de trabajo.
También conviene revisar las pérdidas durante la operación. En el procesamiento de heno seco pueden producirse desprendimientos de hojas y material fino, especialmente cuando se trabaja en ambientes con viento.
La comparación económica debería realizarse frente al sistema que utiliza actualmente el establecimiento y contemplar el costo completo de preparar y suministrar el alimento.
Un mayor nivel de procesamiento no garantiza por sí mismo un ahorro. Su conveniencia se determina a partir del volumen trabajado, la calidad del resultado y la organización de las tareas.
MTR05: una alternativa para el procesamiento de rollos
Industrias Montecor incorporó a su línea de maquinaria la moledora trituradora de rollos MTR05, presentada en Expoagro 2025.
El equipo fue desarrollado para facilitar el procesamiento de rollos y complementar el trabajo de los mixers en sistemas de alimentación ganadera.
Entre las características destacadas por Montecor se encuentran su simplicidad mecánica, la reducción de mecanismos de mantenimiento y un sistema de molido suave, pensado para trabajar con la toma de fuerza del tractor.
La MTR05 permite incorporar una etapa específica de preparación del forraje dentro del esquema de alimentación del establecimiento.
Su conveniencia debe evaluarse de acuerdo con el tipo de rollos utilizados, el volumen de material a procesar y la maquinaria disponible para completar la ración.
Aprovechar mejor las reservas comienza con medir las pérdidas
El rendimiento de una reserva forrajera puede analizarse comparando la cantidad de alimento almacenado con la que finalmente reciben y consumen los animales.
Revisar las pérdidas durante el almacenamiento, la manipulación, el procesamiento y la distribución permite identificar dónde conviene intervenir.
En establecimientos que utilizan rollos de manera habitual, evaluar el procesamiento previo puede aportar mejoras operativas y facilitar su incorporación a sistemas de alimentación con mixers.
El resultado dependerá del manejo del forraje, la elección del equipamiento y el control de las cantidades suministradas.
Conocer cuánto material se procesa, cuánto se desperdicia y cuánto cuesta cada operación es el punto de partida para mejorar el aprovechamiento de los rollos.
Industrias Montecor ofrece la moledora trituradora de rollos MTR05 como alternativa para la preparación de forrajes destinados a la alimentación animal.
Consultá con nuestro equipo comercial y conocé las características de la MTR05.






