El procesamiento del forraje influye en la rumia, la digestión y el consumo de alimento. Una ración con partículas demasiado largas o excesivamente finas puede comprometer su aprovechamiento, incluso cuando la formulación nutricional es correcta.
En la alimentación de bovinos, el tamaño de las partículas de forraje es un aspecto que puede pasar inadvertido durante la preparación de las raciones. Sin embargo, tiene una influencia directa sobre el comportamiento alimenticio de los animales y el funcionamiento del rumen.
Dos raciones elaboradas con los mismos ingredientes y en idénticas proporciones pueden presentar resultados diferentes si cambia el grado de procesamiento del forraje.
La longitud de las partículas condiciona el tiempo de masticación, la producción de saliva y la posibilidad de que los animales seleccionen determinados componentes del alimento.
Por esta razón, el tamaño de partícula debe considerarse tanto en la preparación de las reservas forrajeras como durante el trabajo del mixer.
Qué ocurre cuando el forraje está demasiado picado
Los bovinos necesitan una proporción adecuada de fibra físicamente efectiva para estimular la rumia y mantener condiciones favorables para la fermentación ruminal.
Cuando el forraje se procesa excesivamente, disminuye su capacidad para estimular la masticación. Esto puede reducir la producción de saliva, que cumple una función importante en la regulación del pH ruminal.
El problema adquiere especial relevancia en dietas con elevada participación de concentrados y carbohidratos rápidamente fermentables.
Una reducción excesiva del tamaño de partícula, combinada con determinadas características de la dieta, puede aumentar el riesgo de acidosis ruminal y afectar el consumo de materia seca.
Por eso, obtener una mezcla visualmente uniforme no garantiza que la ración conserve las propiedades físicas necesarias para una alimentación adecuada.
Las partículas demasiado largas también generan problemas
En el extremo opuesto, una proporción elevada de partículas largas puede favorecer la selección de ingredientes en el comedero.
Los animales tienden a consumir primero las fracciones que les resultan más atractivas, dejando parte del forraje de mayor longitud.
Como consecuencia, la composición del alimento efectivamente consumido puede diferir de la dieta formulada por el nutricionista.
Esta situación también genera diferencias entre animales de un mismo lote. Algunos pueden consumir una mayor proporción de concentrados, mientras otros reciben más fibra.
El tamaño adecuado depende de los ingredientes utilizados, la categoría animal y el planteo nutricional. Por eso, resulta conveniente evaluar la distribución de partículas de la ración completa y no únicamente la longitud de un ingrediente.
Cómo medir el tamaño de partícula de una ración
Una de las herramientas más utilizadas para evaluar la estructura física de las raciones es el separador de partículas desarrollado por Penn State University.
Este dispositivo permite clasificar el alimento mediante tamices con diferentes tamaños de abertura y determinar qué proporción queda retenida en cada nivel.
En su versión actual, el equipo utiliza tamices de 19, 8 y 4 milímetros, además de una bandeja inferior que recoge las partículas más pequeñas.
Penn State establece los siguientes valores orientativos para raciones totalmente mezcladas (TMR) destinadas a vacas lecheras en producción:
| Fracción de partículas | Porcentaje orientativo |
|---|---|
| Mayores de 19 mm | 2–8 % |
| Entre 8 y 19 mm | 30–50 % |
| Entre 4 y 8 mm | 10–20 % |
| Menores de 4 mm | 30–40 % |
Estos rangos sirven como referencia para evaluar la distribución física de la ración. No deben aplicarse automáticamente a todas las categorías de bovinos ni a cualquier sistema de engorde.
Su interpretación requiere considerar la formulación, la cantidad de fibra y las características de los ingredientes.
El mixer también modifica el tamaño del forraje
El procesamiento de las partículas continúa durante la preparación de la ración.
Los mecanismos de corte y mezclado pueden reducir la longitud del material fibroso, especialmente cuando se utilizan forrajes largos o rollos.
La intensidad de este proceso depende del tipo de mixer, el estado de sus componentes, la cantidad de alimento cargado y el tiempo de funcionamiento.
Un mezclado excesivo puede reducir más de lo necesario la longitud del forraje. En cambio, una preparación insuficiente puede dejar sectores con diferentes proporciones de ingredientes.
La secuencia de carga también influye. Incorporar determinados componentes en un momento inadecuado puede modificar su procesamiento o dificultar su distribución.
Por eso, los tiempos de trabajo y el orden de incorporación deben ajustarse a las características de cada equipo y a la ración utilizada.
Qué conviene revisar cuando aparecen problemas de selección
La observación del comedero ofrece información útil sobre el comportamiento de los animales frente a la ración.
Si después del consumo quedan principalmente partículas largas, puede existir una selección del alimento que merece ser evaluada.
También conviene prestar atención a las variaciones en el consumo, los cambios en la consistencia de las heces y las diferencias en la distribución de los ingredientes.
Ante estas situaciones, es recomendable:
- Tomar muestras de la ración recién distribuida en distintos puntos del comedero.
- Evaluar la distribución de partículas mediante un separador adecuado.
- Comparar los resultados con muestras del alimento rechazado.
- Revisar el tiempo de mezclado, el orden de carga y el procesamiento previo del forraje.
- Consultar con el profesional responsable de la formulación nutricional antes de realizar modificaciones importantes.
El análisis conjunto de estos factores ayuda a identificar el origen del problema y evita atribuir automáticamente cualquier desvío al funcionamiento del mixer.
La importancia del procesamiento previo del forraje
Cuando se utilizan rollos de heno u otros materiales de fibra larga, el procesamiento previo puede facilitar su incorporación a la ración.
Reducir la longitud del material permite mejorar su manipulación y preparar los ingredientes para la etapa de mezclado.
Sin embargo, la intensidad del procesamiento debe responder al objetivo nutricional. Un forraje excesivamente reducido puede perder parte de su capacidad para estimular la rumia.
En este punto, las características de la moledora y del mixer deben considerarse de manera conjunta, especialmente en establecimientos que trabajan con diferentes tipos de reservas.
Equipos adecuados para cada sistema de alimentación
Industrias Montecor desarrolla mixers verticales, horizontales y estacionarios para diferentes escalas y sistemas de producción ganadera.
Su línea de maquinaria también incluye soluciones para el procesamiento de rollos, como la moledora trituradora MTR05.
La elección del equipamiento debe contemplar el tipo de forraje, su presentación, la composición de la dieta y las necesidades de distribución del establecimiento.
Contar con una maquinaria adecuada facilita la organización del trabajo, pero el resultado final también depende de los procedimientos de carga, los tiempos de operación y el mantenimiento de los componentes.
Controlar el tamaño de partícula permite mejorar el manejo alimenticio
El análisis de la estructura física de las raciones ofrece una oportunidad concreta para revisar cómo se prepara y suministra el alimento.
Una evaluación periódica permite detectar cambios asociados al procesamiento del forraje, el funcionamiento del mixer o las características de los ingredientes.
La Universidad de Minnesota recomienda controlar el tamaño de partícula de las raciones totalmente mezcladas cada dos a cuatro semanas, una frecuencia que puede ajustarse según las condiciones del establecimiento.
También resulta conveniente repetir las mediciones cuando cambia el forraje, se modifica la formulación o se realizan intervenciones importantes sobre el equipo de mezclado.
La calidad de una ración también se define por su estructura física. Medirla ayuda a conservar el equilibrio entre fibra, consumo y aprovechamiento nutricional.
En Industrias Montecor contamos con diferentes alternativas de mixers y equipos para el procesamiento de forrajes.
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